Para mí hay dos sitios que son ley y que no me canso de recomendar. El Sagàs y Entrepanes Díaz. Y son ley por motivos distintos, lo cual ya dice mucho del nivel de bocata que tiene esta ciudad.
En Sagàs lo que pasa es que cada bocadillo tiene una construcción detrás. El thai de panceta lo pides una vez y ya estás pensando en volver, pero el de tartar de vaca vieja es de esos que te recolocan la idea de lo que es un bocadillo. No es algo entre dos panes, es un plato con pan. Va con producto bueno, va con cabeza, y el pan acompaña en lugar de molestar, que ya es bastante.
En Entrepanes Díaz vas a otra cosa, al calamar bien hecho, mar de fondo, pan crujiente y nada de tonterías. Es de los pocos sitios donde el bocata de calamares de verdad merece la pena pedirlo en Barcelona, porque en general por aquí el calamar de bocata es más bien triste.
Si me dejais alargar un poco la lista también pondría Sagàs por encima de la media tirando alto, pero entiendo que cada uno tiene su criterio.
Bocadillos icónicos de Barcelona, ¿cuál es el vuestro?
Llevo unas semanas dándole vueltas a una cosa que creo merece debate. El bocadillo en Barcelona se ha convertido en algo más que comida rápida, y aún así hay quien sigue mirándolo por encima del hombro. A mí me parece justo lo contrario, que es uno de esos formatos que mejor habla de un barrio, de un panadero, de un cocinero que decide qué meter dentro. He pasado por sitios donde un bocata vale más que media carta de un restaurante caro, y por otros donde el pan es directamente cartón.
Quería abrir el melón aquí, porque me da que cada uno tiene su listita mental. ¿Cuál es el bocadillo que para vosotros define Barcelona? ¿Hay alguno que considereis intocable, de esos que llevais años pidiendo siempre lo mismo? Y al revés, ¿algún clásico que os parezca sobrevalorado?
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